La lluvia está cansada y la ropa sin tender espera le de un paro cardiaco. Tanto andar trabajando no es bueno para la salud de las nubes, tanto andar gimiendo no es bueno para la aorta de los truenos desvelados y tanto andar mojada tampoco es bueno para la acera agripada.
Pero tanta, tanta lluvia deja al menos que la lágrima se disfraze y se crea una actriz del diluvio, una gota ya huérfana, un chispeo sin dueño.
PARA LOS QUE DISFRUTAN SER SODOMIZADOS Y PONERLE MUCHO LIMÓN: HASTA QUE NUESTROS BIOPOLÍMEROS SE RENUEVEN. Un poco de relato, ensayo y poesía. Pero también de arrebatos sobre aquellos talentos de la música y el arte visual que vale la pena visitar.
martes, octubre 03, 2006
sábado, septiembre 16, 2006
El genio brasileño: Machado de Assís
Los porqués de leer a Machado de Assís

1) pORQUÉ SE ADELANTA A LAS REFLEXIONES DE fOUCAULT ACERCA DE LA LOCURA EN SU TEXTO: "eL ALQUIMISTA".
2) pORQUÉ SE ADELANTA A LA VANGUARDIA EN SU LIBRO: mEMORIAS PÓSTUMAS DE BLAS CUBAS.
3) pORQUÉ HACE UNA MUY ACERTADA REFLEXIÓN ACERCA DE LA ESCRITURA Y LA LECTURA.
4) pORQUÉ EN SUS TEXTOS LOS PERSONAJES SE BURLAN DE TODO Y DE TODOS.
5) pORQUÉ FUE UN POBRE HUÉRFANO AUTODIDACTA CON UNA VIDA MISERABLE.
6) pORQUÉ LE GUSTA OCULTARSE EN UN FALSO AUTOR PARA CONFUNDIR AL LECTOR.
7) pORQUÉ NO HAY MEJORES PRÓLOGOS QUE LOS SUYOS.
8) pORQUÉ ESCRIBIÓ PORQUE QUISO.
9)pORUÉ LE DEDICA UNA DE SUS OBRAS A LOS GUSANOS.
10) pORQUÉ LE GUSTA HACER CREER Aल LECTOR QUE PIERDE EL TIEMPO.
miércoles, mayo 03, 2006
Desde la cripta
Teresa Margolles: la muerte sin nombre
“Ho hay un performance más intenso que el de morirse” (Martínez), y no debería de existir una preocupación más humana que el de recordar a los que se mueren. La obra
de Teresa Margolles (1963-), artista sinaloense, que tiene como tema y material los cuerpos no reclamados de la morgue pretende hace ver al espectador la otra cara de la muerte en México, la cara real y social del anonimato. Gran parte de la obra de Margolles surgió durante su participación en el colectivo artístico SEMEFO, acrónimo del Servicio Médico Forense la agencia estatal que maneja los cuerpos y lleva a cabo las autopsias. Este grupo, fundado a principio de los noventa en las celdas abandonadas de un manicomio, también estuvo formado por: Carlos López, Arturo Angulo, Arturo López, Juan Manuel Pernás, Juan Luis García Zavaleta y Antonio Macedo. Pero, la más importante propuesta de Margolles la creó después de separarse del colectivo, puesto que pasó, dando un salto hacia lo simbólico, de ofrecer imágenes que creaban en el espectador una intención morbosa a mostrar obras y performances más sublimados y sutiles que obligan a hacer lecturas más interesantes y complejas. La obra de Margolles toca diversos temas sobre la muerte; uno de ellos es el del deseo humano de la perpetuidad la cual se ejemplifica con los rituales mortuorios porque parte de la tarea de esta costumbre es la de generar memoria. El tema que su obra hace más evidente es el hecho de que en ocasiones la realidad económica anula el presupuesto según el cual las culturas tienen como tarea el resguardar el recuerdo, el respeto o la santidad de sus muertos y nos hace evidentes como ciertos individuos ha perdido toda cualidad humana. También Margolles, como artista posmoderna hace un recordatorio de los metarrelatos, así como nos echa en cara nuestra fragilidad como Hombres.
La cultura occidental ha buscado siempre el prolongar la vida y hacer tangible su ilusión de mortalidad, de ahí que muestre un gran apego a lo corporal al inventar la manera de curar enfermedades y al inventar procesos, como la criogénica. Un ritual que también responde a esta inclinación de mantener es la de los funerales, que no sirven más que para ayudar en el proceso de duelo y lo que es más importante, en inmortalizar al individuo. Los procesos de manutención del cadáver son también otro ejemplo de esta necesidad de mantener el recuerdo del que se ha ido; porque los vivos buscan la manera de que ese ser querido no sea olvidado y terminan el ritual en una lápida, es decir en un monumento inmortalizador del individuo. Margolles utiliza, como ya se mencionó, como materia de su obra a cuerpos no reclamados; de manera que ella funge el rol de historiadora o cronista de la memoria al dejar un recordatorio material y al llevar a cabo el ritual, que aunque en este caso no es ni religioso ni social, sino artístico. Un ejemplo es “Lengua”, una de sus obras más gore y según varias opiniones más manipuladora puesto que “en su lucha por impresionar en un alto grado a sus públicos, estaba orillando con crudeza a los destinatarios de su labor a un punto en el que habrían de rechazar los planteamientos que les hacía, o bien se verían precisados a aceptarlos incondicionalmente” (Galindo). Para esta obra la artista colgó en una de las paredes de Bellas Artes la lengua perforada de un chico punk que había muerto violentamente. La propuesta es desde luego política, ya que la lengua fue colgada en un edificio que representa toda una idea de cultura decimonónica y que ha servido como atrio funerario para muchos personajes célebres, además de que pretende funcionar como símbolo de la memoria de una muerte anónima, es decir que la lengua habla de todos aquellos olvidados y finalmente es también su monumento.
Pero estos individuos no reclamados no sólo han perdido el poder ser enterrados y de recibir un ritual, sino que también han perdido toda cualidad humana, y la han perdido porque han sido olvidados por aquellos que suponían recordarlos, son en ese sentido unos desechos de la sociedad, porque el que sus cuerpos no sean reclamados supone que su humanidad les fue negada desde tiempo atrás, aun cuando permanecían con vida. La clásica diferencia sujeto-objeto se pierde, ya no hay un sujeto; es por esto por lo que se puede decir que en ocasiones dependiendo del valor que haya tenido un ser humano al estar vivo, el mismo valor se le dará a su muerte; hecho que resulta inquietante pues el ser humano está siendo reducido a un producto de mercado. Un ejemplo de esto son los funerales, que como ya se mencionó ironiza Margolles en su obra “Lengua”, que se hacen a “grandes estrellas” de la televisión, ya que lo que se alaba en el ritual no son las virtudes humanas de la persona, sino su fama. Poco importa entonces si se anuncia que han muerto centenares de africanos que creen luchar por el reflejo de una democracia, porque lo que se llora en realidad es si el muerto posee un rostro conocido. En consecuencia, en una de sus obras más interesantes titulada “Vaporización”, presentada en la Galería ACE en marzo del 2002 en la Ciudad de México, Margolles hace entrar al espectador en una sala llena de vapor, la niebla está creada por máquinas que trabajan con el agua que se usa para limpiar los cadáveres en la morgue; de manera que cuando se entra en este cuarto húmedo esta emanación mortuoria entra a los pulmones, piel y al cuerpo. Es por esto que con esta obra se hace presente inevitablemente la muerte, y no sólo se hace el recordatorio de que todo ser vivo morirá de una u otra forma, sino que también se muestra por medio de una sustancia que se respira, la muerte de todos aquellos que desconocemos; “entrar en la niebla mortuoria de Margolles es como aspirar las almas de muertos no reclamados.”(Medina). Así la obra funciona como una reinvidicación a aquellos olvidados que aunque nunca permanecerán en la memoria, pueden al menos permanecer en los cuerpos de otras personas vivas. Esta obra, a diferencia de las primeras que realizó la artista, no pretende crear un impacto visual en el espectador, sino una incomodidad perdurable a partir de un contacto físico con la muerte. Por eso al ser el discurso más complejo se permite que el visitante que aspira este vapor se cuestione más allá sobre la fragilidad de la vida, porque entre los muertos y los vivos ya no queda nada, sólo ese aire acuoso que se respira.
Dado que se ha perdido la confianza y creencia en los metarrelatos, surge la conciencia e inconciencia –conciente se es de que se va a morir, pero inconsciente se es de las consecuencias de los actos-- de la fragilidad humana, puesto que ahora se tiene una incertidumbre hacia lo que se vive o no después de la muerte. Se ha dejado de creer en los reconfortantes paraísos celestiales, los mitos, las certezas de la ciencia y la fe en la trascendencia; ahora nadie cree en nada y aparentemente tampoco se busca creerlo. Para el humano, el miedo a la muerte había traído como consecuencia la concepción de un más allá, pero en la actualidad ahora el miedo sigue latente sólo que se disfraza de indiferencia. En la Modernidad la confianza se basaba en el progreso y en las utopías, pero en la actualidad se mira con escepticismo la fe en la razón que tanto se alabó en los siglos XVIII, XIX y XX. Surge el poco respeto a la vida, la cual se deja de ver como sagrada y no se concibe más que como medio para proporcionar placeres, de ahí el apogeo del consumismo. Debido a este irrespeto y búsqueda primaria de lo hedónico surge la cultura de lo efímero, según la cual ya no se consideran las consecuencias de lo que se hace, puesto que se sabe que la vida es finita. Es decir que el ser humano ya no cree en el paraíso y por lo tanto actúa sin importarle o no el perdón divino. En 1998, Margolles presentó en la galería “Art Deposit” de la colonia Roma un performance en el cual colocó su ropa y zapatos en el suelo y se mostraban fotos de la artista en la morgue. Con esta pieza, la segunda que realizó sin el colectivo SEMEFO, Margolles quiere hacer evidente la relación su relación con la muerte, porque al fin y al cabo nadie está exento de ella. Es decir que en este caso el cuerpo que se usa como materia no es el de un anónimo, sino el de ella misma, un cuerpo reconocible para el espectador quien al mismo tiempo se reconoce en la artista y así recuerda su fragilidad y contingencia humanas.
La obra de Margolles es innovadora en el sentido de que reemplaza los materiales tradicionales por cadáveres, objetos que nunca antes fueron usados como material artístico. Pero la importancia de su obra no sólo está en la innovación estética sino en su propuesta conceptual, es decir en la lectura que se puede hacer de ella, sobre todo de aquélla que pertenece a su última etapa como artista puesto que proporciona gran cantidad de cuestionamientos sobre el tema de la muerte. La artista se cuestiona sobre la condición humana, misma que lleva a darnos cuenta de que el acto de morir no es un meramente biológico sino que también es un acto social, político y cultural. Porque morir ahora no es lo mismo que haber muerto hace mil años, y porque morir en México con es lo mismo que morir en Suecia, ya que los rituales, la preservación de la memoria y la creencia sobre los Grandes Relatos nunca será la misma. La artista mexicana pretende hacer una denuncia, quiere que sus espectadores reflexionen acerca de la concepción que existe acerca de la muerte en la actualidad. Algunos afirman que estos cuestionamientos ya no son posibles debido a que se extinguieron desde que entramos en la llamada era posmoderna, aunque muchos otros contra argumentan al recordar las posturas filosóficas de Heidegger y su idea del “ser-ahí”, según la cual el ser humano vive en un angustia existencial al saber que se va a morir, pero que sólo vive en un constante ocultamiento y no realiza lo que su más profunde ser le pide. El Hombre continúa preocupándose por la muerte, sólo que ahora la inquietud que esto genera no es traducida en discursos sino en un sumergimiento en aquello que pierde de nuestra verdadera búsqueda, como los son la obsesión por las novedades, las preocupaciones banales, entre otras, sumergimiento que se da por querer “aprovechar” el lapso de permanencia terrena que es otorgada. Es por esto que aunque ahora los cadáveres no son noticias extraordinarias, y el respeto a la vida cada vez es menor; algunas de las piezas de Margolles impelan al morbo de la gente, pero algunas de ellas también provocan una reacción y preocupación honesta.
Bibliografía:
Galindo, Carlos-Blas. “SEMEFO”. Uno más uno. Agosto 1997.
Martínez, Carlos. “Salón Palacio”. Milenio diario. Octubre 2002.
Mayer, Mónica. “Seis artistas y sus cuerpos”. El Universal. Mayo 1998.
Medina, Cuayhtémoc. “Respirando espíritus”. El ojo breve: Reforma, febrero 2002.
Roa, Armando. Modernidad y Posmodernidad: coincidencias y diferencias fundamentales. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1995.
Vélez, Gonzalo. “SEMEFO y la estética de lo macabro”. Uno más uno. Junio 1994.
“Ho hay un performance más intenso que el de morirse” (Martínez), y no debería de existir una preocupación más humana que el de recordar a los que se mueren. La obra
de Teresa Margolles (1963-), artista sinaloense, que tiene como tema y material los cuerpos no reclamados de la morgue pretende hace ver al espectador la otra cara de la muerte en México, la cara real y social del anonimato. Gran parte de la obra de Margolles surgió durante su participación en el colectivo artístico SEMEFO, acrónimo del Servicio Médico Forense la agencia estatal que maneja los cuerpos y lleva a cabo las autopsias. Este grupo, fundado a principio de los noventa en las celdas abandonadas de un manicomio, también estuvo formado por: Carlos López, Arturo Angulo, Arturo López, Juan Manuel Pernás, Juan Luis García Zavaleta y Antonio Macedo. Pero, la más importante propuesta de Margolles la creó después de separarse del colectivo, puesto que pasó, dando un salto hacia lo simbólico, de ofrecer imágenes que creaban en el espectador una intención morbosa a mostrar obras y performances más sublimados y sutiles que obligan a hacer lecturas más interesantes y complejas. La obra de Margolles toca diversos temas sobre la muerte; uno de ellos es el del deseo humano de la perpetuidad la cual se ejemplifica con los rituales mortuorios porque parte de la tarea de esta costumbre es la de generar memoria. El tema que su obra hace más evidente es el hecho de que en ocasiones la realidad económica anula el presupuesto según el cual las culturas tienen como tarea el resguardar el recuerdo, el respeto o la santidad de sus muertos y nos hace evidentes como ciertos individuos ha perdido toda cualidad humana. También Margolles, como artista posmoderna hace un recordatorio de los metarrelatos, así como nos echa en cara nuestra fragilidad como Hombres.La cultura occidental ha buscado siempre el prolongar la vida y hacer tangible su ilusión de mortalidad, de ahí que muestre un gran apego a lo corporal al inventar la manera de curar enfermedades y al inventar procesos, como la criogénica. Un ritual que también responde a esta inclinación de mantener es la de los funerales, que no sirven más que para ayudar en el proceso de duelo y lo que es más importante, en inmortalizar al individuo. Los procesos de manutención del cadáver son también otro ejemplo de esta necesidad de mantener el recuerdo del que se ha ido; porque los vivos buscan la manera de que ese ser querido no sea olvidado y terminan el ritual en una lápida, es decir en un monumento inmortalizador del individuo. Margolles utiliza, como ya se mencionó, como materia de su obra a cuerpos no reclamados; de manera que ella funge el rol de historiadora o cronista de la memoria al dejar un recordatorio material y al llevar a cabo el ritual, que aunque en este caso no es ni religioso ni social, sino artístico. Un ejemplo es “Lengua”, una de sus obras más gore y según varias opiniones más manipuladora puesto que “en su lucha por impresionar en un alto grado a sus públicos, estaba orillando con crudeza a los destinatarios de su labor a un punto en el que habrían de rechazar los planteamientos que les hacía, o bien se verían precisados a aceptarlos incondicionalmente” (Galindo). Para esta obra la artista colgó en una de las paredes de Bellas Artes la lengua perforada de un chico punk que había muerto violentamente. La propuesta es desde luego política, ya que la lengua fue colgada en un edificio que representa toda una idea de cultura decimonónica y que ha servido como atrio funerario para muchos personajes célebres, además de que pretende funcionar como símbolo de la memoria de una muerte anónima, es decir que la lengua habla de todos aquellos olvidados y finalmente es también su monumento.
Pero estos individuos no reclamados no sólo han perdido el poder ser enterrados y de recibir un ritual, sino que también han perdido toda cualidad humana, y la han perdido porque han sido olvidados por aquellos que suponían recordarlos, son en ese sentido unos desechos de la sociedad, porque el que sus cuerpos no sean reclamados supone que su humanidad les fue negada desde tiempo atrás, aun cuando permanecían con vida. La clásica diferencia sujeto-objeto se pierde, ya no hay un sujeto; es por esto por lo que se puede decir que en ocasiones dependiendo del valor que haya tenido un ser humano al estar vivo, el mismo valor se le dará a su muerte; hecho que resulta inquietante pues el ser humano está siendo reducido a un producto de mercado. Un ejemplo de esto son los funerales, que como ya se mencionó ironiza Margolles en su obra “Lengua”, que se hacen a “grandes estrellas” de la televisión, ya que lo que se alaba en el ritual no son las virtudes humanas de la persona, sino su fama. Poco importa entonces si se anuncia que han muerto centenares de africanos que creen luchar por el reflejo de una democracia, porque lo que se llora en realidad es si el muerto posee un rostro conocido. En consecuencia, en una de sus obras más interesantes titulada “Vaporización”, presentada en la Galería ACE en marzo del 2002 en la Ciudad de México, Margolles hace entrar al espectador en una sala llena de vapor, la niebla está creada por máquinas que trabajan con el agua que se usa para limpiar los cadáveres en la morgue; de manera que cuando se entra en este cuarto húmedo esta emanación mortuoria entra a los pulmones, piel y al cuerpo. Es por esto que con esta obra se hace presente inevitablemente la muerte, y no sólo se hace el recordatorio de que todo ser vivo morirá de una u otra forma, sino que también se muestra por medio de una sustancia que se respira, la muerte de todos aquellos que desconocemos; “entrar en la niebla mortuoria de Margolles es como aspirar las almas de muertos no reclamados.”(Medina). Así la obra funciona como una reinvidicación a aquellos olvidados que aunque nunca permanecerán en la memoria, pueden al menos permanecer en los cuerpos de otras personas vivas. Esta obra, a diferencia de las primeras que realizó la artista, no pretende crear un impacto visual en el espectador, sino una incomodidad perdurable a partir de un contacto físico con la muerte. Por eso al ser el discurso más complejo se permite que el visitante que aspira este vapor se cuestione más allá sobre la fragilidad de la vida, porque entre los muertos y los vivos ya no queda nada, sólo ese aire acuoso que se respira.
Dado que se ha perdido la confianza y creencia en los metarrelatos, surge la conciencia e inconciencia –conciente se es de que se va a morir, pero inconsciente se es de las consecuencias de los actos-- de la fragilidad humana, puesto que ahora se tiene una incertidumbre hacia lo que se vive o no después de la muerte. Se ha dejado de creer en los reconfortantes paraísos celestiales, los mitos, las certezas de la ciencia y la fe en la trascendencia; ahora nadie cree en nada y aparentemente tampoco se busca creerlo. Para el humano, el miedo a la muerte había traído como consecuencia la concepción de un más allá, pero en la actualidad ahora el miedo sigue latente sólo que se disfraza de indiferencia. En la Modernidad la confianza se basaba en el progreso y en las utopías, pero en la actualidad se mira con escepticismo la fe en la razón que tanto se alabó en los siglos XVIII, XIX y XX. Surge el poco respeto a la vida, la cual se deja de ver como sagrada y no se concibe más que como medio para proporcionar placeres, de ahí el apogeo del consumismo. Debido a este irrespeto y búsqueda primaria de lo hedónico surge la cultura de lo efímero, según la cual ya no se consideran las consecuencias de lo que se hace, puesto que se sabe que la vida es finita. Es decir que el ser humano ya no cree en el paraíso y por lo tanto actúa sin importarle o no el perdón divino. En 1998, Margolles presentó en la galería “Art Deposit” de la colonia Roma un performance en el cual colocó su ropa y zapatos en el suelo y se mostraban fotos de la artista en la morgue. Con esta pieza, la segunda que realizó sin el colectivo SEMEFO, Margolles quiere hacer evidente la relación su relación con la muerte, porque al fin y al cabo nadie está exento de ella. Es decir que en este caso el cuerpo que se usa como materia no es el de un anónimo, sino el de ella misma, un cuerpo reconocible para el espectador quien al mismo tiempo se reconoce en la artista y así recuerda su fragilidad y contingencia humanas.
La obra de Margolles es innovadora en el sentido de que reemplaza los materiales tradicionales por cadáveres, objetos que nunca antes fueron usados como material artístico. Pero la importancia de su obra no sólo está en la innovación estética sino en su propuesta conceptual, es decir en la lectura que se puede hacer de ella, sobre todo de aquélla que pertenece a su última etapa como artista puesto que proporciona gran cantidad de cuestionamientos sobre el tema de la muerte. La artista se cuestiona sobre la condición humana, misma que lleva a darnos cuenta de que el acto de morir no es un meramente biológico sino que también es un acto social, político y cultural. Porque morir ahora no es lo mismo que haber muerto hace mil años, y porque morir en México con es lo mismo que morir en Suecia, ya que los rituales, la preservación de la memoria y la creencia sobre los Grandes Relatos nunca será la misma. La artista mexicana pretende hacer una denuncia, quiere que sus espectadores reflexionen acerca de la concepción que existe acerca de la muerte en la actualidad. Algunos afirman que estos cuestionamientos ya no son posibles debido a que se extinguieron desde que entramos en la llamada era posmoderna, aunque muchos otros contra argumentan al recordar las posturas filosóficas de Heidegger y su idea del “ser-ahí”, según la cual el ser humano vive en un angustia existencial al saber que se va a morir, pero que sólo vive en un constante ocultamiento y no realiza lo que su más profunde ser le pide. El Hombre continúa preocupándose por la muerte, sólo que ahora la inquietud que esto genera no es traducida en discursos sino en un sumergimiento en aquello que pierde de nuestra verdadera búsqueda, como los son la obsesión por las novedades, las preocupaciones banales, entre otras, sumergimiento que se da por querer “aprovechar” el lapso de permanencia terrena que es otorgada. Es por esto que aunque ahora los cadáveres no son noticias extraordinarias, y el respeto a la vida cada vez es menor; algunas de las piezas de Margolles impelan al morbo de la gente, pero algunas de ellas también provocan una reacción y preocupación honesta.
Bibliografía:
Galindo, Carlos-Blas. “SEMEFO”. Uno más uno. Agosto 1997.
Martínez, Carlos. “Salón Palacio”. Milenio diario. Octubre 2002.
Mayer, Mónica. “Seis artistas y sus cuerpos”. El Universal. Mayo 1998.
Medina, Cuayhtémoc. “Respirando espíritus”. El ojo breve: Reforma, febrero 2002.
Roa, Armando. Modernidad y Posmodernidad: coincidencias y diferencias fundamentales. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1995.
Vélez, Gonzalo. “SEMEFO y la estética de lo macabro”. Uno más uno. Junio 1994.
miércoles, abril 19, 2006
Monoceronte
Poco a poco se abre el cuerpo sin pulmones Desdoblamiento de aquél con vida Nacimiento de funeral festivo Alegre retozar entre musical viento
Es la mística del universo descubierto en la palma extranjera Anuncio del rito oriental Espacio delirante de cuerpos incendiados Confesionario del incierto pecado
Subes a la esfera escénica del pensamiento Apertura de la larga cortina de pieles con sal Representación de la danza linfática Despojo del disfraz
Monoceronte tangible extraído del castramiento social Eres origen más nunca comienzo Monoceronte encontrado tras el bosque acuoso de la cordura perdida Y de los gritos llorosos de lo incierto de la maldita fatalidad.
jueves, abril 13, 2006
Por ser elemento y negar el vacío
Gracias por no ser fantasma volátil ni fuego congelado
por mantener la costumbre de cortarme la negrura del alma y arrancar la cáscara de mis piernas hambrientas
por no ser ensoñaciones de pasados fotografiados
ni agua evaporada en vasija de barro
ni vientos perdidos injertados de ácido
ni tierra sin sal en gargantas femeninas
por admirar mi pecado original y picar la manzana en trozos para compartirla conmigo.
por mantener la costumbre de cortarme la negrura del alma y arrancar la cáscara de mis piernas hambrientas
por no ser ensoñaciones de pasados fotografiados
ni agua evaporada en vasija de barro
ni vientos perdidos injertados de ácido
ni tierra sin sal en gargantas femeninas
por admirar mi pecado original y picar la manzana en trozos para compartirla conmigo.
Ácido para nuestra costumbre contemplativa
Desde los adentros del Accionismo vienés
En el Festival arte y revolución, en 1968, en la Universidad de Viena, Günter Brus, el principal fundador del “accionismo vienés” actuó su llamada Acción NÉ 33 en la cual se cortó el pecho y los muslos con una navaja de afeitar mientras orinaba en un vaso. Después el artista bebió su orina, defecó, se embarró el cuerpo con las heces y finalizó el acto masturbándose y cantando el himno nacional austriaco.
El grupo “accionismo vienés”, lidereado por Brus, se creó entre 1965; pero estuvo también formado por: Otto Mühl, Hermann Nitsch, Rudolf Sch
warzkogler, Gerard Rühn y Oswald Wiener. En sus actos se observaban brotar fluidos como la orina, las heces, la saliva, el vómito o la sangre porque éstos son los materiales que remplazaron al óleo de la pintura convencional, así como el cuerpo remplazó al óleo.
Con su Acción NÉ 33 Brus atacó la imagen política del estado austriaco. Así que no fue sorprendente que sus actos provocaran una serie de críticas, aunque una vez más los accionistas vieneses rompieron con los límites del arte al invadir y adentrarse en zonas prohibidas y apropiarse de ellas. En una ocasión Mühl explicó: --Porque vivo en un mundo técnicamente civilizado a veces siento la necesidad de revolcarme como un cerdo.
Aunque el grupo se creó en los 60, ya desde 1957 Hermann Nitsch creó su proyecto Teatro de orgías y misterios, grupo con el cual presentó un performance en el que se mezclaba la sangre derramada sobre un hombre crucificado y con los ojos vendados, una música que retumbaba en los oídos y las imágenes de un cuerpo de animal abierto por la mitad. Acto que a pesar de su naturaleza violenta posee una gran carga ritual.
El nombre del grupo viene de “aktionismus”, que significa acción, y pretende ser una oposición a la palabra para romper con la idea de que el arte es pura contemplación. Las acciones quieren hacer ver que los materiales externos no son necesarios para crear, así que hacen uso del propio cuerpo y de la mente. Al ser el cuerpo del artista un espejo en el cual el espectador se mira en su sexualidad, agresividad y destrucción.
Otra idea fundamental que perseguían los accionistas de Viena es la de la búsqueda de la libertad, la cual siempre es inalcanzable. Aunque Rudolf Schwarzkogler pensó que una forma de liberación sería la de dejarse caer sobre el pavimento desde un gran edificio, mientras que un colega preparaba la cámara para lograr el mejor enfoque y así poder tomar la foto de la caída; que resultó ser desde luego, en 1969, su última acción.
Para negar lo aterrador, muchas personas afirman que este acto pudo haber sido falso; ya que muchas de las acciones de Schwarzkogler resultaban ser irreales. Otro ejemplo en el que se basan los escépticos del suicidio es el evento en el que el artista fingió amputarse el pene, cuando en realidad lo que había cortado era un pescado muerto que sostenía en la mano y que asemejaba el falo en erección.
Pero el suicido además del escándalo reavivó la pregunta si acciones como ésta pueden ser consideradas arte. Pero, la influencia de los accionistas trascendió el tiempo, al grado de que hay críticos que observan en la obra de la artista de body art italo-francesa Gina Pane y del estadounidense Chris Burden influencias de los vieneses. Por lo que el performance lleno de sangre, heces u otros fluidos sigue presente hasta ahora.
Las reacciones repulsivas de los espectadores de los accionistas fueron siempre necesarias para dar forma al evento preformativo; ya que sin un público el acto se hubiera convertido en simple automutilamiento. Esto explica la presencia de la cámara fotográfica durante el suicidio de Schwarzkogler, ya que sin un “ojo testigo” el acto se hubiese quedado en el completo anonimato y así perdería su carácter violento y trasgresor.
En ocasiones las obras artísticas están llenas de alegres colores pasteles o de figuras bellas, pero en ocasiones al espectador se le presenta un cráneo abierto recién explotado o la caca fresca de un hombre. Pero lo que el arte siempre a buscado es la trasgresión y el escándalo, es decir el ir en contra de lo anterior y así mostrar nuevas formas de representar o en caso del performance de presentar.
No nos extrañemos que las próximas formas de hacer arte pretendan sacudirnos y hacernos ver que todavía se puede ir más allá. Porque la idea de que “el arte ha muerto” ya ha sido rebasada y negada, puesto que mientras haya cánones y reglas establecidas siempre existirá un arte con ánimos de romper con la institución. Aunque claro, ésta siempre termine asimilando las pretendidas obras transgresoras.
En el Festival arte y revolución, en 1968, en la Universidad de Viena, Günter Brus, el principal fundador del “accionismo vienés” actuó su llamada Acción NÉ 33 en la cual se cortó el pecho y los muslos con una navaja de afeitar mientras orinaba en un vaso. Después el artista bebió su orina, defecó, se embarró el cuerpo con las heces y finalizó el acto masturbándose y cantando el himno nacional austriaco.
El grupo “accionismo vienés”, lidereado por Brus, se creó entre 1965; pero estuvo también formado por: Otto Mühl, Hermann Nitsch, Rudolf Sch
warzkogler, Gerard Rühn y Oswald Wiener. En sus actos se observaban brotar fluidos como la orina, las heces, la saliva, el vómito o la sangre porque éstos son los materiales que remplazaron al óleo de la pintura convencional, así como el cuerpo remplazó al óleo.Con su Acción NÉ 33 Brus atacó la imagen política del estado austriaco. Así que no fue sorprendente que sus actos provocaran una serie de críticas, aunque una vez más los accionistas vieneses rompieron con los límites del arte al invadir y adentrarse en zonas prohibidas y apropiarse de ellas. En una ocasión Mühl explicó: --Porque vivo en un mundo técnicamente civilizado a veces siento la necesidad de revolcarme como un cerdo.
Aunque el grupo se creó en los 60, ya desde 1957 Hermann Nitsch creó su proyecto Teatro de orgías y misterios, grupo con el cual presentó un performance en el que se mezclaba la sangre derramada sobre un hombre crucificado y con los ojos vendados, una música que retumbaba en los oídos y las imágenes de un cuerpo de animal abierto por la mitad. Acto que a pesar de su naturaleza violenta posee una gran carga ritual.
El nombre del grupo viene de “aktionismus”, que significa acción, y pretende ser una oposición a la palabra para romper con la idea de que el arte es pura contemplación. Las acciones quieren hacer ver que los materiales externos no son necesarios para crear, así que hacen uso del propio cuerpo y de la mente. Al ser el cuerpo del artista un espejo en el cual el espectador se mira en su sexualidad, agresividad y destrucción.
Otra idea fundamental que perseguían los accionistas de Viena es la de la búsqueda de la libertad, la cual siempre es inalcanzable. Aunque Rudolf Schwarzkogler pensó que una forma de liberación sería la de dejarse caer sobre el pavimento desde un gran edificio, mientras que un colega preparaba la cámara para lograr el mejor enfoque y así poder tomar la foto de la caída; que resultó ser desde luego, en 1969, su última acción.
Para negar lo aterrador, muchas personas afirman que este acto pudo haber sido falso; ya que muchas de las acciones de Schwarzkogler resultaban ser irreales. Otro ejemplo en el que se basan los escépticos del suicidio es el evento en el que el artista fingió amputarse el pene, cuando en realidad lo que había cortado era un pescado muerto que sostenía en la mano y que asemejaba el falo en erección.
Pero el suicido además del escándalo reavivó la pregunta si acciones como ésta pueden ser consideradas arte. Pero, la influencia de los accionistas trascendió el tiempo, al grado de que hay críticos que observan en la obra de la artista de body art italo-francesa Gina Pane y del estadounidense Chris Burden influencias de los vieneses. Por lo que el performance lleno de sangre, heces u otros fluidos sigue presente hasta ahora.
Las reacciones repulsivas de los espectadores de los accionistas fueron siempre necesarias para dar forma al evento preformativo; ya que sin un público el acto se hubiera convertido en simple automutilamiento. Esto explica la presencia de la cámara fotográfica durante el suicidio de Schwarzkogler, ya que sin un “ojo testigo” el acto se hubiese quedado en el completo anonimato y así perdería su carácter violento y trasgresor.
En ocasiones las obras artísticas están llenas de alegres colores pasteles o de figuras bellas, pero en ocasiones al espectador se le presenta un cráneo abierto recién explotado o la caca fresca de un hombre. Pero lo que el arte siempre a buscado es la trasgresión y el escándalo, es decir el ir en contra de lo anterior y así mostrar nuevas formas de representar o en caso del performance de presentar.
No nos extrañemos que las próximas formas de hacer arte pretendan sacudirnos y hacernos ver que todavía se puede ir más allá. Porque la idea de que “el arte ha muerto” ya ha sido rebasada y negada, puesto que mientras haya cánones y reglas establecidas siempre existirá un arte con ánimos de romper con la institución. Aunque claro, ésta siempre termine asimilando las pretendidas obras transgresoras.
viernes, marzo 17, 2006
Debería
Debería de estar escribiendo el artículo que me habían anunciado desde hace tres semanas, pero en vez de eso estoy posteando. Tanto té negro con leche hace que me arda la panza y de seguro mañana las vibraciones de los intestinos van a cantar camino a la Universidad.
Antes de estar aquí estaba leyendo un blog de una chica regia, bastante bueno, creo que se llama Extratexta, pero ya no estoy segura. La verdad es que no estoy segura de nada, ni siquiera de las últimas 400 palabras de mi artículo sobre arte digital, a lo mejor ya hasta estoy plagiando a los libros que tengo a lado. Debería de darme a la fuga entonces, antes de que me busquen por ignorar los derechos de autor. Debería de revisar mi texto y agregarle las comillas y referencias según el mentado MLA, debería de ser más responsable y haberlo terminado el fin de semana, debería de dejar de tomar té con excedrin para mantenerme despierta, debería de ponerle calcetines a mis pies desvelados, debería de ir a lavarme la cara para ver si con el frío de la madrugada despierto, debería de golpear mi cabeza para saber si mis neuronas siguen conectadas, debería de cerrar la puerta para evitar que la luz despierte los ronquidos de los otros, debería en realidad de dejarme de pendejadas.
Antes de estar aquí estaba leyendo un blog de una chica regia, bastante bueno, creo que se llama Extratexta, pero ya no estoy segura. La verdad es que no estoy segura de nada, ni siquiera de las últimas 400 palabras de mi artículo sobre arte digital, a lo mejor ya hasta estoy plagiando a los libros que tengo a lado. Debería de darme a la fuga entonces, antes de que me busquen por ignorar los derechos de autor. Debería de revisar mi texto y agregarle las comillas y referencias según el mentado MLA, debería de ser más responsable y haberlo terminado el fin de semana, debería de dejar de tomar té con excedrin para mantenerme despierta, debería de ponerle calcetines a mis pies desvelados, debería de ir a lavarme la cara para ver si con el frío de la madrugada despierto, debería de golpear mi cabeza para saber si mis neuronas siguen conectadas, debería de cerrar la puerta para evitar que la luz despierte los ronquidos de los otros, debería en realidad de dejarme de pendejadas.
La anunciación
Pasó el filón de interferencias por los ríos de cobre dormidos, la amplificación se desmembró en la voz tras la bocina y sobrevino el rostro encendido de esperanza. Esa esperanza que se estaba cuajando dentro de la taza de té madrugador, esa que en ocasiones sale en las noches a revolcarse con el cansancio y participa apuestas ilegales en la casa del destino. Hace unas noches que las vértebras del oído se entusiasmaron con las vibraciones de las cuerdas y aún siguen retumbando alegremente en la cabeza. Pasó el filón de interferencias como telegrama de buenas nuevas y ahora la esperanza se ha despertado sin ojeras porque sabe que lleva tres días de haberle ganado al destino un millón de nuevas posibilidades.
miércoles, febrero 22, 2006
Por Sade
. en el infortunio la nota primordial es la de los pianos desafinados
esos que transportan a gatúbelos gemidos de puta inflamada
porque cuando la desgracia se instaló en tu sala, la perfecta vacuna
será siempre la carne deshebrada que goza en las entrañaS
esos que transportan a gatúbelos gemidos de puta inflamada
porque cuando la desgracia se instaló en tu sala, la perfecta vacuna
será siempre la carne deshebrada que goza en las entrañaS
jueves, diciembre 08, 2005
Desde la ciudad
Burbujea la ciudad de humo
entre el que llega tu cansancio
y el hastío de las seis
Hace no mucho los autos
se volvieron roedores
que invaden las calles
por las que mis manos
caminaron a pie.
sábado, diciembre 03, 2005
Envie de souvenir
Encore une fois, l'image des abeilles de neige qui survolent les flaques d'hiver revient sur ma mémoire. Parce que ca fait des mois que je suis partie et je ne peux plus retourner au passé. Je ne peux plus retourner aux abeilles, au fleuve, aux rues, au pont et surtout plus à ma propre image. L'image qui est née à partir de ma solitaire comtemplation de la nature, de ma nature.
Hier, entre les photos je suis retournée aux bouchons qui s'enfermait dans les carcarsses quand les couples partaient pour dormir. J'ai senti les abeilles qui tombaient sur mes épaules. Mais en fermant l' album le bruit journalier m'a répeté que même si ca ne fait pas longtemps, la mémoire devient pâle si on oublie tous les jours de la maquiller.
Hier, entre les photos je suis retournée aux bouchons qui s'enfermait dans les carcarsses quand les couples partaient pour dormir. J'ai senti les abeilles qui tombaient sur mes épaules. Mais en fermant l' album le bruit journalier m'a répeté que même si ca ne fait pas longtemps, la mémoire devient pâle si on oublie tous les jours de la maquiller.
jueves, octubre 13, 2005
Entrevistando
Retrato: Antonio Lozano desnudo
Al mismo tiempo que se desviste, en su casa en la colonia Roma, Ernesto Lozano va preparando el caballete que sostiene un lienzo sin terminar. Ya desnudo, se sienta sobre las sábanas de su cama, da un gran suspiro y el pincel entre sus dedos empieza a deslizarse dando color a una imagen que muestra la fotografía de un indio yaqui. Creando así una de las obras que participará en la Bienal de Florencia, Italia.
Influenciado por el arte pop americano de los años 50, su obra está plagada de colores como el amarillo, el rojo o el rosa. Aunque él menciona que su inicio pictórico viene de los carteles de cine de Cuba: -- me apoyé mucho en la serigrafía y en la imagen visual de artistas cubanos que ilustraban los carteles. Después, como muchos artistas, reprodujo a los clásicos, pero finalmente encontró su propia voz y estilo.
Con una obra llena de alegorías y de colorido y clasificada como “neopop art”, Lozano, de acento cubano, se presenta a sí mismo como un “pintor mexicano” y dice: --Mi patria es Cuba, porque la patria es como la madre, no se olvida, pero mi país es México. Hecho que ha influenciado su obra, ya que el 98% es sobre su “etapa mexicana”, mientras que sólo una poca es sobre su país natal.
Al recordar su vida en Holguín, Cuba, menciona: --yo comencé a pintar desde niño. A los once años entré a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y quería ser cadete político, pero una enfermedad me impidió continuar y me incorporó a la vida civil para estudiar Filología Española. Por eso el artista no se califica como un pintor de la Academia, y se considera su proceso de creación como espontáneo.
En 1991 vino a México en un viaje que el pensó que duraría sólo de quince días a un mes, pero ya tiene 14 años viviendo aquí y ya se naturalizó mexicano. De su llegada recuerda: --Me impresionó mucho el olor, el olor a garnacha. Y del camino del aeropuerto a la Zona Rosa quedé impactado por los espectaculares de publicidad. De ahí que la presencia de la sociedad actual, llame la atención también en sus obras.
El cuadro más caro que ha vendido lo compró en 10 mil dólares, Ángel Isidor Rodríguez: “El divino” y la obra está basada en la película Zapata, dirigida por Alfonso Arau. En relación con esta cinta, pintó retratos de Alejandro Fernández y del ya mencionado director, en este último se ven en los lentes el reflejo de la figura del héroe revolucionario mexicano, por lo que el cuadro está titulado: El sueño de Arau.
Lozano ha realizado también obras de retratos de otros personajes conocidos: --He pintado a Reinaldo Arenas, María Félix, “El divino”, Xavier Villaurrutia, Warhol, James Dean, etc. Pero también muchas de sus temas son figuras cotidianas: indígenas, nopales, niños, ancianos. El rasgo común es que la mayoría consta de una sola imagen y en todas el uso predominante de los colores primarios es muy marcado.
Su obra cubana, o sobre lo social, es muy poca : --no tengo mucha obra sobre mi país, porque me es muy difícil el regresar. Una vez me detuvieron en la aduana porque vieron mi pasaporte mexicano. En 14 años sólo he ido cuatro veces. Algunos de los lienzos más representativos son Había una vez una isla, cuadro que hace una crítica al sistema político en Cuba.
Otra de sus obras crítica es El Sagrado Corazón de Cuba que muestra irónicamente al icono católico cubano y al centro el rostro del Che. El cuadro pretende mostrar la falsa visión que se tiene del revolucionario, ya que al morir a temprana edad, el mundo lo idealizó como un héroe. El mismo Lozano dice: --El mundo no tiene la misma visión que los cubanos tenemos del Che, nosotros sabemos que fue homofóbico, sanguinario.
Contento de vivir en México y de poder pintar lo que desee sin miedo a la censura, Lozano es considerado como un artista visual prometedor. Actualmente trabaja para la exposición “Cow art”, por lo que está realizando los proyectos de una vaca pintada con cactus y otra con retratos. Y tal vez algún día nos toque encontrárnoslo en un restaurante de la Condesa que tanto visita y nos invite a ver su próximo cuadro.
Ojalá sea mañana
Ojalá el viento nos borre los días, y ojalá las aves se deslizen avispadas por el cielo mojado de alegrías plastificadas. Ojalá la tinta no se pierda entre aduanas en desvelo, y ojalá las montañas se quiebren ante el llanto despierto. Ojalá no se me petrifique la manzana,y ojalá nos escondamos de Dios tras la hoja caída. Ojalá cambiaran de pilas y los despertadores arrullaran mi espera sin vida. Ojalá los motores se conviertan en gaviotas y en el despertar de mañana nos veamos completos, sin paisajes marítimos, aereopuertos cansados, equipajes perdidos, economías subyugadas ni distancias castradas. Ojalá ya sea ese día, el que espero con ansia, el día en que nos veamos de frente, en pasionante agonía.
miércoles, octubre 05, 2005
Te extraño
Para mi amor Agoston: mientras te extraño.
Apenas descubro los sobresaltos despertados sin tu sueño infantil y me vuelve la certeza de esa insoportable lejanía. Quisiera arrancarme las raíces, despellejarme las arterias, echar a andar sobre los vientos e ir a encontrarte en donde tal vez no deba buscarte. Y es que finalmente, está tu mirada de foca a mi lado por las mañanas, pero sucede que la nostalgia y pretensión de ser Dios y desdibujar el tiempo me nublan los ojos que, algunos dicen, tiene el bosquejo de lo que sin tus manos, me queda del alma.
Apenas descubro los sobresaltos despertados sin tu sueño infantil y me vuelve la certeza de esa insoportable lejanía. Quisiera arrancarme las raíces, despellejarme las arterias, echar a andar sobre los vientos e ir a encontrarte en donde tal vez no deba buscarte. Y es que finalmente, está tu mirada de foca a mi lado por las mañanas, pero sucede que la nostalgia y pretensión de ser Dios y desdibujar el tiempo me nublan los ojos que, algunos dicen, tiene el bosquejo de lo que sin tus manos, me queda del alma.
martes, agosto 16, 2005
Que(é) si me siento sola
Tal vez, pero la soledad es la eterna e inevitable compañera. Sí se extraña su mirada de foca, su espalda tras mi boca, su brazo desprendido, nuestro amor desprotegido. Se extraña el sentirme sola contigo. Lástima, es cierto, ni él me siameliza, pero eso sí, siempre tú me despolvoreas como brisa en reposo e insaciada de razones comprendidas.
Pronto estaremos gozándonos de nuevo mi amor.
Pronto estaremos gozándonos de nuevo mi amor.
jueves, junio 23, 2005
lunes, junio 13, 2005
No he muerto
Respiro a pesar de lo que comenten algunos, los pulmones explotan en magnolias y la sonrisa se balancea sobre el columpio.
Besos a mis lectores, sobre todo a mi tio Sir Arthur I.
Besos a mis lectores, sobre todo a mi tio Sir Arthur I.
miércoles, marzo 02, 2005
México indo
| Una semana en México, la dosis exacta para reanimar mis células epidérmicas con un poco de calor. Hermoso paisaje el de mi bella ciudad, un paisaje que ahora veo con el órgano tras mi pecho. ¡¡¡ MÉXICO, VIVA MÉXICO!!! |
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